Los planetas más grandes del
sistema solar
residen en las
órbitas
más
alejadas del
Sol.
Sus tamaños gigantescos y su composición líquida y gaseosa
los hace muy diferentes de los
planetas interiores.
Júpter,
Saturno,
Urano y
Neptuno
son planetas que han sufrido menos evolución y por lo tanto
se asemejan al sistema solar como era poco después de su formación.
Júpiter:
es el planeta más grande del sistema solar. En su
interior cabe la Tierra 1.400 veces. Tiene 16 lunas, una de ellas
(Ganimedes) más grande que el planeta Mercurio.
Saturno: famoso por sus anillos
es el segundo planeta más grande del sistema solar y su atmósfera
de hidrógeno y helio es similar a la de Júpiter. Saturno tiene
17 lunas.
Urano: se encuentra a una distancia
del Sol de 2.870 millones de kilómetros y por esta razón
es un planeta frío (-215 °C). Una
fracción de los elementos que forman su atmósfera se encuentran
congelados.
Neptuno: es un planeta de tamaño
y constitución similares a Urano. Su existencia fue predicha
con base en los cálculos de la órbita de Urano usando la
Mecánica de Newton.
Plutón:
este cuerpo menor (compuesto de un núcleo rocoso y una capa de hielo)
ya no es considerado un planeta (2006) debido a que no
tiene suficiente masa para hacer que su propia fuerza gravitacional le de
forma esférica.
Artículo de profundización en el tema:
La sonda Galileo llega a Júpiter